Publicidad
15 Oct 2022

Compartir

Rebelión en las clases

Marta del Riego Anta

La semana pasada, Pequeño Zar se rebeló. En la clase de aikido se sentó a un lado del tatami y dijo que no participaba más. En la clase de natación se envolvió en la toalla y dijo que no nadaba más. Me enfadé. No estoy pagando esto y lo otro para que tú decidas que no te da la gana de participar. Y entonces me dijo: “Mamá, no puedo más de agua y de tierra, un día agua, otro tierra, agua, tierra, agua, tierra. ¡Déjame descansar!”.
En ese momento recordé que en mi infancia también era la campeona de las extraescolares. Piano y kárate. Todos los días de la semana, excepto los domingos, tenía solfeo y piano; y tres días a la semana, kárate. Salía antes que nadie de casa para ir a música y llegaba de noche a casa después de kárate. Yo odiaba el kárate. Odiaba que me dieran patadas en el combate. Odiaba que en el calentamiento hiciéramos el espagat y no lo lograra. Muchos días me escaqueaba de las clases. Me quedaba sentada en el vestuario leyendo un libro o pensando en las musarañas. Pero lo del escaqueo venía de atrás. Recuerdo que un verano, siendo muy pequeña, unos seis años, me enviaron a la piscina municipal a clases de natación. Me encantaba la piscina, pero enseguida odié las clases porque el profesor era un sádico. Nos tiraba en “lo hondo”…

…Puede leer el artículo completo en nuestra edición impresa.

@martadelriego
Superheroína del noroeste.blogspot.com

Sin comentarios
Telenauto
Covabet
Falmar
Manos Unidas
Cáritas
El Adelanto Bañezano mas de 80 años con  La Bañeza

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies