Publicidad
24 Sep 2022

Compartir

ALGO MÁS QUE PALABRAS: Armonía en lo diverso

Víctor Corcoba Herrero

El mundo es diverso en todo, empezando porque cada ser es único y cada horizonte singular, pero al fin todo se complementa, por lo que se requiere unidad y armónica atmósfera. Por ello, es fundamental que cesen los conflictos, que la intransigencia deje de envenenar las instituciones, las estructuras sociales y la vida cotidiana en las sociedades. Son colosales las huidas, la falta de consideración hacia lo viviente, el espíritu discriminante de algunos que comporta verdaderas formas de esclavitud. Estos fenómenos no pueden dejarnos indiferentes. Todos estamos llamados, a través de nuestras respectivas funciones, a cultivar y promover el respeto de la dignidad inherente a toda persona, tanto en los diversos contextos sociales en los que nos movemos, como en la familia. Nuestra gran tarea actual es la de armonizar todas estas discordancias que nos tienen en batalla permanente. Desde luego, no hay mayor riqueza que activar la quietud entre nosotros. Es el avance humanitario, el gran desarrollo anímico, lo que debe reconquistarse en cada rincón del planeta.
Por la armonía en lo heterogéneo, hasta los pueblos pequeños se hacen grandes en espíritu; mientras que por la contienda todo se destruye, hasta los más pujantes gobiernos. De ahí la necesidad de trabajar unidos para desmantelar todo este cúmulo de discordias en nuestros entornos. No dejemos ni un día de apoyar los movimientos que luchan por la igualdad y los derechos humanos, tampoco de denunciar los discursos de odio que nos enfrentan, tanto por los caminos virtuales como por las áreas a transitar. Otra de las grandes labores pendientes, sin duda, está en ganarnos la confianza; esa cultura auténtica del abrazo permanente en la ciudadanía que favorecerá la cohesión social, claro está, mediante otra conciencia más templada, reeducativa y reparadora. La codicia, la intolerancia, la ambición por el pedestal del poder, son motivos más que suficientes para encender el espíritu bélico, cuando, en realidad, hemos de trabajar por regenerarnos unos a otros en climas de sosiego, bajo temperaturas de concordia y meteorologías de escucha. No olvidemos que las guerras todo lo destruyen, hasta el propio sentido común pasa a ser un cementerio de corazones empedrados.
Lo importante es no dejarse embaucar por el delirio de crecer destruyendo. Ha llegado el momento de decir basta, de disipar tensiones para gestionar la multitud de crisis que nos ahogan por todo el orbe, de transformarnos y mirar hacia adelante, observando que es de sabios reconocer los diferentes errores, sentir tristeza, enmendarse, pedir consuelo y llorar desconsolado.

……… puede leer el artículo completo en nuestra edición impresa.

Sin comentarios
Telenauto
Covabet
Falmar
Manos Unidas
Cáritas
El Adelanto Bañezano mas de 80 años con  La Bañeza

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies