Publicidad
28 May 2022

Compartir

Extremófilos. Bichos duros y con buen apetito

Pedro Rubio

El que busca encuentra y, como los científicos son o somos muy raros, un grupo de investigación de Valencia se puso a buscar bacterias en la boca de los depósitos de los coches, tanto de gasolina como de gasoil. Encontraron algunas capaces de vivir sin otra fuente de carbono que la gasolina o el gasoil, o sea, que “comen” lo que nosotros ponemos en el depósito del coche, tienen un buen y extraño apetito. Ya se conocían bacterias capaces de alimentarse de petróleo o de cualquier producto derivado, pero se habían encontrado en suelos contaminados, en los que hay otras fuentes de alimentos para ellas. Estas bacterias se usan en lo que se llama biorremediación, que es el uso de microorganismos, hongos, plantas, etc. para descontaminar el medio ambiente. Entre las bacterias que encontró este grupo destaca una especie nueva con un «apetito» especialmente grande por la gasolina.

Esto nos lleva a hacernos la pregunta, casi filosófica, de cuál es el límite de la vida. Pensamos que solo se puede desarrollar en las condiciones que nos rodean, pero hay un conjunto de organismos llamados «extremófilos», una palabra antropocéntrica que abarca a los microorganismos capaces de crecer y multiplicarse perfectamente en condiciones ambientales consideradas extremas y hostiles desde nuestro punto de vista; para nosotros la gran mayoría de organismos vivos que conocemos. Aunque existen incluso animales extremófilos, la mayoría de ellos son microorganismos y los hay de todos los tipos.

Si nos vamos a la temperatura, hay microorganismos termófilos capaces de desarrollarse en temperaturas superiores a los 110 °C, en agua hirviendo que a nosotros nos cocería. Muchos viven en zonas volcánicas y en las fumarolas submarinas, las chimeneas del fondo del mar que emiten agua hirviendo y minerales. Su contrapartida son los psicrófilos, a los que les gusta el frío, que son capaces de vivir y multiplicarse a temperaturas de -20 °C; se podrían multiplicar en nuestro congelador. Se encuentran en todos los ambientes fríos, desde la Antártida al fondo del mar.

El lago volcánico KawahIdjen de Indonesia y el Copahue de Argentina tienen tal cantidad de ácido sulfúrico que disolverían a una persona que cayera en ellos como si fuera un azucarillo. El agua de los 100 km del Río Tinto de Huelva es bastante más ácida que el vinagre. Increíblemente, en estos ambientes viven también y se multiplican los microorganismos llamados acidófilos.

…Puede leer el artículo completo en nuestra edición impresa.

Sin comentarios
Telenauto
Covabet
Falmar
Manos Unidas
Cáritas
El Adelanto Bañezano mas de 80 años con  La Bañeza

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies