Publicidad
24 Abr 2021

Compartir

Carta abierta de un emigrante al presidente del Gobierno

José Mateos Mariscal

Estimado Sr. Presidente de España: Pedro Sánchez.
Con el debido respeto: no sé si algún día estas líneas llegarán a su mirada.
No sé si estas letras agónicas podrán ser alguna vez leídas por usted. Pero no quiero quedarme con la “siesta intelectual” de no haberlo intentado. Somos una familia española de clase media residente en Alemania, que tenemos como “conocimiento de vida” la responsabilidad del trabajo y la afinidad por el cumplimiento y respeto de las normas.
No estamos pidiendo ningún beneficio. Somos descendientes de inmigrantes que vinieron sin nada de España a esta tierra de Alemania, simplemente a trabajar, a producir, a luchar por un futuro digno… Tenemos esos genes y no concebimos otra forma de vivir que trabajando. No somos grandes empresarios, no tenemos fortunas. Lo poco material-económico que tenemos es muy factible que lo perdamos con la crisis del coronavirus. Pero tenemos la mayor de las riquezas: sabemos lo que no queremos, sabemos cómo lograr lo que queremos y sabemos que podemos porque ya lo hemos hecho. Le escribo esta carta porque soy migrante español residente en Alemania. Le escribo para comentarle que, cuando decidí venir a Alemania, no lo hice por “Turismo”, sino porque, en primer lugar, en España no podemos vivir, el país solo ofrece tres salidas, tierra, mar, y aire, desahucio tras desahucio.
Le escribo para comunicarle que soy migrante, legal, sí, pero también fui ‘ilegal’. Que pasé años siendo ‘culpable’: culpable de existir, de andar por la calle, de trabajar, culpable de haber nacido en España, culpable de soñar, de querer mejorar mi vida, de creer que tengo el mismo derecho que tienen otros a viajar y a trabajar, culpable por pensar que nací libre y legal.
Los emigrantes no somos escoria que no tenemos derecho a sanidad, ni a trabajar; parece que le molesta hasta la existencia de estas personas, como si los ‘legales’ fuesen mejores. Usted lo que no quiere entender es que el matiz que hace que una persona sea legal o ilegal no es su comportamiento o actos, sino el número que marcan sus billetes.
Le escribo para pedirle que se quede tranquilo, que nunca pedí ninguna ayuda social, que he trabajado siempre, incluso cuando estaba en situación irregular, explotado y sin garantías. He trabajado mientras usted vive de la política, he trabajado no cuarenta horas, sino 60 y 70 horas semanales, me he levantado a las 4, 5 y 6 de la mañana, no sabía lo que significaba un fin de semana libre, he trabajado a pesar de todo, y todo eso mientras usted vive de las arcas públicas ganando miles de euros al mes.

Puede leer el artículo completo en nuestra edición impresa.

Sin comentarios
ASISA
Telenauto
Covabet
Falmar
Manos Unidas
Cáritas
El Adelanto Bañezano mas de 80 años con  La Bañeza

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies