En el Domingo de Ramos, La Bañeza conmemoró la entrada de Jesús en Jerusalén con la popular bendición de los ramos en la plaza del Salvador. Jerónimo Martínez, párroco de la ciudad, tras la lectura del Evangelio asperjó con agua bendita las ramas de olivo y palma con las que decenas de bañezanos acudieron para cumplir con esta arraigada tradición que representa la acogida de Cristo en el corazón de los creyentes.
A continuación, arrancó en la misma plaza la procesión de ‘La Borriquilla’, grupo escultórico de la Cofradía del Nazareno, que desfiló hasta el corazón de la ciudad acompañada por autoridades, cabildos y representantes de las hermandades bañezanas, así como las secciones musicales del Nazareno y las Angustias.
La presencia de gente fue muy numerosa a lo largo del recorrido, que terminó con una Misa Solemne en que se proclamó el relato de la Pasión del Señor.
















