El campamento de Corporales que organizó la Parroquia de La Bañeza entre el 22 y el 29 de junio va camino de convertirse en un clásico del verano bañezano. El buen ambiente, la diversión, la vivencia de la fe, la conexión entre monitores y alumnos y un entorno natural privilegiado contribuyen a que esta experiencia quede el corazón de todos los que la han vivido.
Reportaje en nuestra edición impresa.














