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Mari Luz de Vicente Romero: actriz amateur
MARI LUZ DE VICENTE ROMERO
Nació en Alcubilla de Avellaneda (Soria) y lleva desde el año 1975 viviendo en La Bañeza, donde se trasladó con su familia, dado que su padre era empleado de Azucarera. Es una persona muy activa que ha estado y está implicada en asociaciones y grupos culturales de la ciudad. Fue una de las primeras trabajadoras que inauguraron la Residencia Nuestra Señora de Castrotierra, presidenta del AMPA del colegio de las Carmelitas durante varios años, y ha sido voluntaria de Cruz Roja y Mensajeros de la Paz, colaboradora de Onda Cero La Bañeza-Astorga, miembro del Grupo Alma y componente de El Templete Teatro.
28 mayo, 2021

¿Por qué te decidiste a actuar en obras de teatro?
Creo que actriz se nace y la vida te hace. No me veo haciendo el mismo papel ahora que cuando tenía 30 años menos. Me entró ese “gusanillo” desde pequeña y empecé a quitar el miedo escénico en las semanas culturales del Colegio de las Carmelitas, cuando preparábamos una obra de teatro los padres y madres.
Siempre me gustaban mucho las obras que representaba El Templete Teatro y, cuando se plantearon hacer “La casa de Bernarda Alba”, oí en la radio que necesitaban mujeres y animada por mi marido, que tuvo que insistir bastante porque yo consideraba que no podría dar el nivel requerido, me apunté.

¿Qué actuación recuerdas con más cariño?
La tragedia de Lorca que he citado, porque fue la primera, aunque también la de más nervios, y “La venganza de don Mendo”, donde me tocó interpretar dos papeles, de reina y niñera, y era muy divertida.

¿Qué supuso tu nominación como mejor actriz a nivel nacional?
Una inmensa alegría, porque no me lo esperaba. Fue en la primera edición de los premios a las artes escénicas que otorgó Escenamateur, en concreto al de mejor intérprete femenina de reparto por mi papel de Poncia en la obra “La casa de Bernarda Alba”, donde también el director de El Templete, Javier G. Beaumont, optaba al de mejor escenografía.

¿El teatro enseña a comportarse en la vida cotidiana?
No hay duda, pero se debe empezar desde pequeños. Como se desdobla la personalidad al encarnar un personaje, si eres un bicho malo y te toca hacer de bueno, algo se te tiene que pegar, quieras que no, porque se ensaya el papel un día, y otro, y otro. Y si te toca hacer de malo, ensayas la picaresca, la envidia o lo que toque… [risas]. Aparte de esto, se aprende expresión corporal, dicción…
De todos modos, es fundamental, y una de las primeras lecciones que te enseñan, no mezclar tus problemas de vida con lo que estés haciendo en el escenario.

………(Puede leer la entrevista completa en nuestra edición impresa).

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