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José Luis Franco Franco: párroco de Cacabelos y otros pueblos de la comarca berciana
JOSÉ LUIS FRANCO FRANCO
Nació en Mansilla del Páramo, en 1969, "dentro de una familia sencilla de agricultores". Estudió primero en su pueblo y luego "mis padres pensaron, para continuar mi formación, en el Seminario de La Bañeza". Continuó en el Seminario Menor de Astorga, anter de dar el paso al Seminario Mayor. Allí fue madurando su llamada al sacerdocio. En 1996 fue ordenado junto a otros cuatro sacerdotes y su primer destino le llevó a Casaio (Orense) y otros ocho pueblos, donde estuvo nueve años. En el año 2005 lo destinaron para La Bañeza como vicario parroquial, primero de D. Santiago y al año siguiente de D. Jerónimo, hasta el día de hoy. En el plazo de dos meses ocupará el puesto de Párroco de Arborbuena, Cacabelos, Carracedo del Monasterio, Paradiña, Pieros, Prado de la Somoza, Quilós, San Pedro de Olleros y Sorribas.
23 julio, 2021

¿Qué te llevó a dedicarte al sacerdocio?
De pequeño fui monaguillo,  me atraían las cosas de la Iglesia, mis ojos se fijaban en el cura de mi pueblo, D. Ángel. Mis padres eran creyentes y se rezaba en casa, lo cual me ayudó, así como el haberme formado en el Seminario.

¿Cuál es la labor de un vicario parroquial?
Ser cooperador del Párroco, informándole de iniciativas pastorales, compartir la tarea pastoral, así como comunicar todo lo que acontece en la vida de la Parroquia.

¿Cómo ha sido tu experiencia de 16 años en La Bañeza?
Muy positiva, no sólo en la Parroquia de Santa María,  sino también en unos pueblos del Páramo y de la Vega  que se nos han ido asignando hasta un total de trece, además del Centro de Discapacitados de Nuestra Señora del Valle,  que también serví con dedicación y donde me dieron mucho los residentes. He vivido este tiempo con intensidad. Un sacerdote es para vosotros… Nunca te ungirás, ni te absolverás… porque todo lo que haces es para los demás, hacia fuera.

¿En qué ha variado la parroquia durante ese tiempo?
En la parroquia siempre hay vida.  En todo tiempo debemos sembrar, que es un acto de esperanza. Lo nuestro es sembrar en el corazón del hombre con paciencia, confianza, sin saber esperar el día y la hora de la cosecha. Dios es quien actúa en el interior de cada persona

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………(Puede leer la entrevista completa en nuestra edición impresa).

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