El grupo de caminantes de La Bañeza completó con éxito una de las jornadas más exigentes de su ruta jacobea el pasado sábado 20 de junio. En esta ocasión, se desplazaron hasta la localidad asturiana de Pola de Allande para retomar el Camino Primitivo, enfrentándose a la que está considerada como la etapa de mayor dureza climatológica y orográfica de todo el trazado.
Los senderistas iniciaron la marcha en Pola tras compartir un café inicial. Desde allí, descendieron hacia la vega del río Nisón para dar comienzo a la mítica ascensión al Puerto del Palo. A lo largo de la subida, los participantes avanzaron por parajes de gran belleza natural, rodeados de acebos, madroñeras y arbustos de arándanos, cruzando enclaves significativos como El Teixu, Colobréu y el reguero de Fonfarón a través del puente del Xestu Molín.
A partir del caserío de La Reigada, el terreno incrementó notablemente su pendiente. El grupo demostró su cohesión y fortaleza física al superar tramos pedregosos de alta dificultad bajo un intenso calor veraniego. Tras coronar con éxito la cima, donde confluyen las variantes de Hospitales y Pola, repusieron fuerzas antes de iniciar el descenso hacia Montefurado, un núcleo rural caracterizado por su arquitectura de piedra y pizarra y su histórica capilla de Santiago.
La jornada concluyó en Texu de Lago y los componentes de la expedición bañezana celebraron el fin de la etapa con un almuerzo de convivencia, momento en que aprovecharon para intercambiar impresiones sobre la etapa y comenzar la planificación de la que será su próxima cita en el Camino de Santiago.













