El sábado 1 de noviembre, Día de Todos los Santos, fue la fecha escogida por muchos para visitar los cementerios y recordar a los seres queridos que ya no se encuentran entre nosotros. Los ramos y coronas de flores en los sepulcros recién desempolvados y los grupos de familiares en actitud recogida fueron el paisaje preponderante a lo largo de un día nublado que dejó ratos de lluvia.
La capilla del Cementerio de La Bañeza acogió un servicio religioso oficiado por el párroco de la ciudad, Jerónimo Martínez. A lo largo de este, se rezó un rosario y se celebró una Misa por todos los difuntos del camposanto bañezano, en la que se recordó especialmente a los fallecidos que han recibido sepultura en el último año. Para terminar, por las parcelas del recinto se rezaron a pie varios responsos.
Joaquín














