El sábado 25 de octubre, el grupo de Caminantes de La Bañeza comenzó un nuevo camino hacia Santiago. Después de terminar el camino del Salvador, que va de León a Oviedo, continuaron su andadura hacia Santiago por el Camino Primitivo. Es la ruta de peregrinación más antigua del Camino de Santiago: la inició el Rey Alfonso II en el siglo IX, son unos 313 km desde Oviedo a Santiago, atraviesa el interior de Asturias y Galicia y se une al Camino francés en Melide. Llegaron a Oviedo en una mañana un poco fría y nublada.
Se acerca el invierno, aunque esperan que no llueva durante el camino.
El sábado 25 era un día importante para la ciudad de Oviedo, ya que el día anterior se habían entregado los premios Princesa de Asturias y la ciudad aún estaba de celebración. El grupo arrancó su camino en la puerta de la catedral del Salvador y comenzaron a callejear por la ciudad siguiendo las conchas doradas.
Abandonaron la ciudad en dirección al monte Naranco. Después de alguna subida y bajada, llegaron a la capilla de la Virgen del Carmen en Llampaxuga, donde sellaron sus credenciales y continuaron su camino a través de bosques de eucaliptos, castaños, robles y extensos prados. La vegetación era exuberante y en ocasiones veían y escuchaban el murmullo del río al fondo del valle. Es época de castañas y el camino estaba sembrado de ellas.
En La Bolguina hicieron un alto en un bar de carretera para tomar un tentempié y continuar el camino. Pronto llegaron a otra ermita, esta vez dedicada a la Virgen de Fátima: un amable vecino les abrió la puerta y los dejó pasar para sellar.
Continuaron su camino y en breve llegaron a Premoño, población donde tenían previsto terminar la etapa. Allí les esperaba el autobús, que los llevó de nuevo a Oviedo, donde tuvo lugar la comida y la sobremesa antes de regresar a La Bañeza.
Los caminantes de La Bañeza comenzaron el Camino Primitivo














