El colorido, la música y la diversión detendrán la actividad de una pequeña villa del sur de León durante los próximos días. Gentes de todas las edades, bañezanos de dentro y de fuera, comarcanos y espíritus libres congeniarán con cientos de visitantes venidos de muchas partes y que ya marchan en peregrinación a disfrutar de la vida por uno o varios días en La Bañeza, una de los grandes capitales del Carnaval.
Qué la fiesta sea sana y qué los carnavaleros apuren al máximo sus disfraces, gozando con alegría y respeto desde el Viernes Tranquilo hasta el Sábado de Piraña. Como canta Toño Odón junto a La Charra, “esta ciudad me mata todos los días y me resucita por Carnaval”.













