Adolfo Alonso Ares
La Bañeza se prepara para recibir al Carnaval, ya que forma parte intrínseca de su propia idiosincrasia. Se viste con las galas propias de un evento popular y jocoso que está lleno de contenido; ya que su esencia más íntima se vincula a La Bañeza desde hace muchas generaciones. Generaciones y siglos que adobaron estas fiestas de invierno. Y por esa razón hay denominaciones privativas que se han ido popularizando y particularizando, ya que la puesta en marcha se supone que es de libre albedrio y por eso participan e ironizan miles de bañezanos y de gentes venidas de otras tierras. Y así, desde el “Viernes tranquilo” hasta el “Sábado de chispas” o la “Nochebruja” se han ido dilatando e improvisando nombres que aumentan la importancia que el Carnaval tiene, no solamente en La Bañeza, pues esos días llegan nutridos grupos de personas de cualquier procedencia… y se hacen estos días bañezanos para compartir la celebración de ritmo y alborozo.
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