ANTONIO SILVÁN
Nació en León en 1962. Está casado y tiene un hijo. Ha desempeñado diversos cargos políticos en el ámbito local, autonómico y nacional y lidera la candidatura del Partido Popular al Senado en las elecciones del 23-J.
¿Quién es Antonio Silván?
Me considero una persona absolutamente normal, rodeada de mi mujer y mi hijo. Mis primeros nueve años los pasé en Chozas de Abajo, donde mi padre ejercía de médico. Estudié en los Maristas, me licencié en Derecho y los avatares de la vida me llevaron a tocar de refilón el sector público cuando el primer Procurador del Común, Manuel Álvarez, me propuso hacerme cargo de la Jefatura de la asesoría jurídica. Aquello me ilusionó y como consecuencia desde la Junta de Castilla y León me ofrecieron el cargo de secretario general de la Consejería de Economía y Hacienda desde 1999 hasta 2003. Seguidamente, hasta 2015 fui consejero de Fomento en el gobierno de mi padre político, Juan Vicente Herrera. Fueron doce años fantásticos hasta que me propusieron la candidatura de la alcaldía de León, que ejercí hasta 2019, año en el que resulté senador electo y cargo que he desempeñado hasta ahora.
¿Por qué Antonio eligió el Partido Popular?
Me identifico con sus valores porque en el epicentro está la persona. Estoy francamente a gusto en él porque el Partido Popular tiene una vocación clara de gobierno que genera expectativas, responsabilidad y una exigencia que no tienen otros partidos que no aspiran a ello.
Y hablando de expectativas de gobierno, ¿cómo esperas que se solvente la situación en el Ayuntamiento de León?
Vamos a ver qué ocurre con las matemáticas y, si no, la legislación local establece que la candidatura más votada sea la que lleve la titularidad de la alcaldía. En todo caso, me gustaría que el Partido Popular represente los intereses de los leoneses.
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Álvaro Lobato













