MARTA DEL RIEGO ANTA
“Pájaro del Noroeste”(AdN), así se titula la nueva novela de Marta del Riego Anta, periodista, escritora y miembro de nuestro Consejo Editorial. Una historia que, como en otros libros suyos, transcurre en La Salgada, reflejo literario de La Bañeza, y que «engancha» desde el principio hasta el final.
<strong>Cuéntanos la trama de tu novela.</strong>
La protagonista, Icia (Cecilia), va a cumplir cuarenta años y no puede ser madre. Cuando la echan de su trabajo en Madrid, decide regresar a su pueblo natal para rescatar las viñas de su familia: la fertilidad de las vides sustituirá a su propia fertilidad. Pero nada es fácil en esa vuelta, ni el paisaje, ni la gente, ni el recibimiento de los suyos. La vieja casona familiar se cae a pedazos, su madre, obsesionada con las aves de sus enormes pajareras, se comporta de forma cada vez más extraña y suceden varias muertes a su alrededor.
<strong>¿Es una novela negra?</strong>
Me gusta el cruce de géneros y en esta novela lo hay: intriga, amor, paisaje y sangre. Al fin y al cabo, la sangre tiene el mismo color que el vino…
<strong>Está ambientada en el mundo del vino, en concreto de la uva prieto picudo. Hablas de esas viñas que rodeaban La Bañeza. ¿Tiene algo que ver con “Vendimiario”?</strong>
Cuando leí “Vendimiario” se me quedó clavado en la memoria: ese mundo tan rico de viñas y bodegas que había en La Bañeza de principios de siglo. Las casonas, la de los Mena, aún en pie, la de los Marcos Lefler. Las bodegas tan únicas que tenemos aquí. Lo que escuchaba a mis abuelos sobre la viña y las vendimias. Todo eso fue formando una especie de barro con el que moldear mi historia.
<strong>En la novela se nombra a menudo la uva prieto picudo.</strong>
Es mi homenaje a esa uva, tan característica del sur de León. Mi padre me hablaba con reverencia de la prieto picudo, de cómo solo podía vendimiarla mi abuelo en las viñas del Páramo, de cómo la usaban para madrear. Tenemos una cultura del vino antiquísima que debemos preservar.
<strong>En la historia describes muchos paisajes de León.</strong>
Como sabes, en todas mis novelas el paisaje es parte esencial. Esta vez he querido profundizar en el de nuestra provincia y en el de mi infancia. Desde el Valle del Silencio, Foncebadón, Matavenero, hasta el Teleno, que está presente en toda la historia. Y Barrios de Luna, un lugar que me trae muchos recuerdos, porque iba a menudo con mi padre, que fue muchos años presidente del Sindicato Central del Embalse de Barrios de Luna.
<strong>¿Crees que el tema de la novela, la vuelta a las raíces, está de moda?</strong>
Sí, ahora, con la pandemia, todo el mundo habla de eso, pero yo empecé mi novela hace cuatro años. ¡Cómo iba a imaginarme que volvería a La Bañeza y pasaría aquí más de seis meses! Esta novela es premonitoria, es como si hubiera leído el futuro.
……….(Puede leer la entrevista completa en nuestra edición impresa).
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