EMILIO POSADA PANERO
Nació en Riego de la Vega, en 1968. Estudio en el Colegio San José de Calasanz y en el Instituto de La Bañeza y empezó a trabajar de camarero en diversos establecimientos de la ciudad, luego montó un videoclub ambulante con el que llevaba películas a los pueblos y a continuación trabajó varios años en el taller de Citroen de Alberto Fernández, antes de hacerse cargo del negocio familiar, «Droguería y Cristalería Posada», en la bañezana calle Conrado Blanco.
<strong>¿Cómo comenzó tu afición por los Mayos?</strong>
Hará unos veinte años. Siempre me gustó la mecánica, es algo que viene de familia. Empecé a realizarlos con motores en Jiménez de Jamuz, concretamente en la calle El Cueto, porque mi mujer es de allí. El primero que hice fue «El afilador». Entonces ‒y aunque yo fui de los que me opuse a que lo organizaran, porque nadie es mejor que nadie y se debe valorar a todas las personas que aportan algo‒ había un concurso anual y siempre ganaba el mío, por lo que se creó una pequeña polémica que me llevó a decidirme a hacerlos en La Bañeza, en la fachada del Hogar del Jubilado, cuando en esta ciudad solo estaba el de la calle La Armonía.
<strong>¿Cuál fue el primero que montaste en La Bañeza?</strong>
Un matrimonio de jubilados jugando la partida. Fue en el año 2008 y no llevaba motor. Al año siguiente, ya con motores, «Estampa soñada», con un matrimonio en el que la mujer se movía en la mecedora y el marido atizaba el brasero.
<strong>¿Y los siguientes?</strong>
En 2010 lo llamamos «Vamos al mercado», con una bicicleta que se movía y en la que el hortelano llevaba a su mujer a vender hortalizas en el mercado e hizo 12.000 km en un mes (risas). En 2011 fue «Haciendo la colada», con una pareja en la que el hombre sacaba agua con una antigua bomba de mano y la mujer lavaba la ropa. En 2012 tocó el turno a «Los Panaderos», con un horno del que sacaban el pan. En 2013 monté «La Herrería», con el herrero golpeando el yunque. En 2014 «La plaza de los cacharros», donde se podía contemplar a un cacharrero con el torno trabajando el barro. En 2015 «El ferretero», un homenaje a Fernando Manzano, de Ferretería Ruiz. Y en 2016 «Homenaje a los campaneros», con el campanero tirando de la campana al lado de un sacerdote.
…………….(Puede leer la entrevista completa en nuestra edición impresa)
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