PADRE BENEDICTO SÁNCHEZ
Nació en Navalcán, provincia de Toledo en 1951; en 1974 ingresó en la Congregación del Espíritu Santo en Castrillo de Vega (Burgos).
Cada año, por estas fechas, las comunidades cristianas celebramos la fiesta del DOMUND. Se trata de invitarnos a participar en la misión de la Iglesia. La Bañeza, ciudad y comarca, es muy sensible a este tema.
Entrevistamos al P. Benedicto, que ha vivido 17 años en Angola y ha contribuido al proceso de paz de este pueblo. Creo que una de las tareas más bonitas de los cristianos consiste en ser portadores de paz.
Compartimos con ustedes la situación actual de este país africano. Angola tiene una extensión tres veces mayor que España. Después de atravesar 30 años de guerra, en el año 2002 consiguieron firmar la paz. En estos 10 años de paz, el gobierno empezó a mover los mecanismos nacionales e internacionales para crear las condiciones apropiadas capaces de cambiar la mentalidad de los ciudadanos: la división, en unidad; el miedo, en seguridad; la destrucción, en producción; la venganza, en respeto.
La Cooperación Internacional ha llegado con fuerza al territorio nacional, reconstruyendo y haciendo nuevas estructuras: hospitales, escuelas, carreteras, vías del tren, más de mil puentes que habían sido derrumbados, aldeas, agricultura, acogida a los refugiados, formación de cursos sobre los Derechos Humanos y comportamientos cívicos.
Para iniciar la «Reconstrucción Nacional», el Gobierno se puso en diálogo con China y empezaron a llegar miles y miles de trabajadores con centenares de máquinas, camiones y material de construcción.
Todo este trabajo se debe a la abundancia de petróleo, diamantes y otros minerales que están explotando. El año pasado ya se decía que salían, cada día, un millón doscientos mil barriles de petróleo, y continúan descubriendo nuevos pozos.
La otra cara de la moneda: de esta prosperidad, por desgracia sólo participa una minoría. La población de nuestras Misiones sigue viviendo en la miseria y el sufrimiento de la pobreza: la falta de alimentación, de agua potable, miles de niños sin escuela o con escaso progreso por falta de profesores. La sanidad deficiente, sobre todo por falta de medicamentos. Es una riqueza muy mal repartida.
<strong>¿Cómo nació su vocación misionera al sacerdocio? ¿Por qué en una congregación misionera?</strong>
De pequeño, las Misiones y África me llamaban mucho la atención, pero todo lo veía muy lejos. Una vez que ingresé en mi Congregación, la vocación sacerdotal y misionera fueron creciendo juntas. Sin duda, el pertenecer a una congregación misionera sensibiliza mucho el espíritu y la voluntad.
<strong>¿Cuáles han sido sus lugares de trabajo?</strong>
En el Congo, en 1982-83, después en Angola, en 1986-1991. En el año 2000 volví por segunda vez a Angola, hasta el 2012. África ha sido mi casa y mi hogar.
<strong>¿Qué supone vivir en una país en guerra?</strong>
La situación de peligro, la inestabilidad y las carencias te hacen muy solidario y sensible, por ejemplo con las personas necesitadas que llegan a la puerta de la Misión a pedir comida. También te hacen más fuerte para enfrentar las dificultades y las contradicciones que se presentan cada día.
<strong>¿Qué es lo más detestable de la violencia?</strong>
El abuso de poder y el embrutecimiento de las personas.
<strong>¿Por qué cree usted que se llega a las situaciones de guerra?</strong>
Debido a las luchas de poder, el tribalismo, los intereses económicos, el enfrentamiento de partidos políticos… El egoísmo humano y la ambición económica, lamentablemente, están presentes y actúan.
<strong>¿Cuál ha sido su aportación a la paz y a la reconciliación en Angola?</strong>
Los diálogos, encuentros de amistad y las Conferencias sobre la Reconciliación que tuve con más de 20.000 militares en sus Regimientos.
<strong>¿Es posible la paz en África?</strong>
Sí. En Angola, después de treinta años de guerra, llevamos diez viviendo en paz. ¡Ojalá este camino recorrido se pudiera trasladar a otros países africanos hoy en conflicto!
<strong>¿Qué podemos aportar, desde aquí, a esta paz en el continente vecino?</strong>
Acoger a los africanos que llegan a España, siendo solidarios con ellos. Creo que, además, podemos dejar que estos países desarrollen su propia historia y que no sean víctimas constantes de la explotación y dominio de las naciones europeas, Estados Unidos, China o los países emergentes.
Agradecemos a los lectores de El Adelanto Bañezano su sensibilidad hacia los temas misioneros, sus aportaciones a través de las colectas realizadas en las parroquias y su participación en las vigilias de oración y en los encuentros diocesanos de Infancia Misionera.
A aquellas personas que deseen colaborar a la colecta del DOMUND, y que quieran que sus donativos desgraven en Hacienda, le recordamos que tienen que enviarnos su nombre completo, dirección postal y nº del D.N.I., para hacerles llegar el certificado correspondiente. Pueden depositar sus donativos, indicando Campaña del Domund, en la parroquia o en la cuenta que las Obras Misionales Pontificias tienen en Caja España, con el nº 2096/0005/07/3653879100. Más información: Julio Falagán. Delegado Diocesano de misiones. Tel. 638529757. Email: nicajulio@yahoo.es.
Gracias, siempre gracias, por pensar en los otros.
Delegación de Misiones













