Publicidad
08 Abr 2011

Compartir

Laureano Rubio: El “Concejero” del Concejo

Hoy, vestido de Domingo,

en esta página saco

a un ilustre historiador

de aquellos tiempos de antaño,

cuando era de los Bazán

el castillo de Palacios,

antes de vivir en él

Don Felipe el de los Pájaros,

o Pollán de los Vencejos,

como también es llamado.

Pero no es a Don Felipe

a quien hoy aquí retrato,

sino que hoy cuento la historia

de un historiador ya clásico,

que es famoso en la comarca

por haber escrito tanto

-ya lo ven, tira que tira,

siempre tirando del carro,

que va con la lengua fuera

el pobrecito Laureano-.

 

Se apellida Rubio Pérez.

aunque tiene el pelo blanco.

Brillan en cuerpo rechoncho

un par de ojos castaños

y en su cara, con orgullo,

muestra con todo su encanto

la perilla más famosa

que luce por estos pagos.

 

Nació don Laureano en Fresno,

ese pueblo de aquí al lado

bañado por el río Duerna,

hace… más de 50 años.

Como nació muy pequeño,

Laureanito lo llamaron.

Después de aprender las letras

en el Fresno, ya mentado,

en sus tiempos juveniles

para cura lo ficharon

y pasa los años mozos

rezando en el Seminario,

donde coincide en pasillos,

y en la capilla y los patios,

con el que escribe estos versos,

que era un curso más abajo,

cuando aquello estaba a tope

y hasta había “númerus clausus”,

-“númerus clausus” de alumnos,

que no “clausus” de sopapos…

Después sigue sus estudios,

no sé si bien “sopapeado”,

y corre a hacer su carrera

a Asturias, al Principado.

Allí, en Oviedo, al del Fresno,

nos lo hacen Licenciado.

Después ingresa en la ULE

como profe numerario.

Y sigue con el empolle,

dando hule, tanto y tanto,

que al poco tiempo, a este Rubio

le llaman “Doctor Laureado”.

Y culmina su carrera

ascendiendo a “Catedrático

de las Historias Modernas”

allá en el noventa y cuatro.

En la ULE de León

sigue este doctor tan sabio,

investigando sucesos

de tiempos de antes de Franco,

metido en cien mil belenes,

dando clase a todo trapo,

desempolvando papeles

documentos y legajos

por recuperar historias

de hace “nosecuantos” años,

cual ratón de biblioteca,

royendo viejos armarios.

Después, las publica en libros

gordos, sesudos y largos,

llenos de citas y notas,

apéndices y apartados,

con índices toponímicos,

fechas, árboles, recuadros…

Linajes de “Salvadores”

por él han sido “salvados”,

y el linaje de “Los Botas”,

cuando no usaban zapatos.

“Ordenanzas concejiles”,

“Los arrieros maragatos”,

“La Bañeza y sus comarcas,

y sus tierras y sus campos”,

y otros títulos boyantes

que ya tiene publicados,

y que, si todos los cito,

llenarían medio “Adelanto”,

que los tochos de su historia

no caben en cien armarios.

 

Como estaba algo aburrido,

y un poco “desocupado”,

para investigar la historia

de Bedunia y aledaños,

y hacer que se hagan más cultos

sus vecinos bañezanos,

dirige con gran acierto

la “Cátedra de Conrado”

que, desde hace algunos años,

tal “Mecenas” ha creado.

Mas dicen las malas lenguas

que está muy “aconcejado”:

Su fuerte son los “Concejos”,

y por ellos ha luchado…

tanto, que ya se merece

ser “Concejero” Laureano.

 

Mientras, él sigue, dichoso,

“oliendo” e investigando…

¡Que durante mucho tiempo

sigas “oliendo”, Laureano!

Sin comentarios
ASISA
Telenauto
Covabet
Falmar
Manos Unidas
Cáritas
El Adelanto Bañezano mas de 80 años con  La Bañeza

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies