
Del 13 al 17 de octubre se celebró en Salamanca el XXIV Encuentro de Poetas Iberoamericanos organizado por el Ayuntamiento, desde la fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes, y dirigido desde la primera edición por Alfredo Pérez Alencart, poeta y profesor de la Universidad. Durante estos cinco días la poesía campeó a sus anchas por la capital charra, convirtiéndola en un espacio cosmopolita que acoge a poetas de todo el mundo de lengua hispana y portuguesa.
El miércoles 13 se presentó la antología del Encuentro que bajo el título “El Ciego que ve” se dedica este año a Antonio Colinas. Una preciosa publicación, en libro impreso y digital, con una selección de poemas del autor bañezano y más de 150 poemas inéditos que le han dedicado otros tantos autores de Sudamérica, Portugal y España. En esta presentación participó, recitando sus poemas, un elenco de lujo, poetas amigos y admiradores de la obra de Antonio, como el portugués Nuno Júdice, el peruano Harold Alva, el ecuatoriano Xavier Oquendo, el chileno Marcelo Gatica, la cubana Yenys Laura Prieto, o los españoles Javier Lostalé, Carmen Nozal, Ben Clark, Carmen Palomo y José María Muñoz Quirós. Al acto asistieron en representación de La Bañeza, el alcalde, Javier Carrera, y el concejal de Cultura, José Luis del Riego.
Tras la actuación musical de Ángel Luis Delgado, Emilio Montero y Ángel Rodríguez –titulada Música para la Poesía, con versos de Neruda, Lorca, Juan de la Cruz, Fray Luis de León, León Felipe, Unamuno, Borges, Goytisolo, Juan Ramón Jiménez y Miguel Hernández– se produjo la intervención del homenajeado, agradecido a esta tierra de acogida en la que reside desde 1998 y que, en 2011, lo reconoció como Hijo Adoptivo por su colaboración al engrandecimiento de la categoría de la ciudad, como hicieran Fray Luis de León, Miguel de Unamuno, José María Gabriel y Galán, Carmen Martín Gaite y Gonzalo Torrente Ballester. Antonio Colinas, bañezano y leonés por encima de todo, ha trabajado muchos años en Ibiza y Salamanca identificándose con sus territorios de acogida.
Otro grupo de poetas del mundo iberoamericano, comandado por el portugués Antonio Salvado, el mejicano Margarito Cuéllar y el español Carlos Aganzo, recitaron sus poemas inéditos dedicados a Colinas, para terminar con la actuación musical de Héctor “Tintín” Molina.
En los días siguientes fueron muchos los actos complementarios a este Encuentro de Poetas Iberoamericanos: presentaciones de libros en castellano y en portugués, entrega de premios, recitales… En uno de ellos participaron los bañezanos Manuela Vidal y Antonio-Odón Alonso. Y se entregó el Premio Internacional de Poesía Pilar Fernández Labrador al mexicano Margarito Cuéllar.
Unos días antes, se presentó el libro “ Salamanca. El Laberinto Abierto”, de Antonio Colinas, a modo de ofrenda a la ciudad de Salamanca, lleno de símbolos, lugares y momentos muy especiales para el poeta a lo largo de muchos años, paseando por calles, plazas y campos, recogiendo además todo el mundo cultural y el retrato de muchos personajes.
Cinco días llenos de poesía, buena literatura y reconocimiento a nuestro poeta bañezano y universal que inició en nuestra ciudad su periplo poético, lo continúo en Córdoba, Madrid, Italia, Ibiza y Salamanca, para volver a cerrar el círculo en nuestras riberas donde atisbó la luz por vez primera.