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21 feb 2021

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Diez años de la partida de un “bañezano universal”
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Luisa Arias González (Secretaria de la Fundación Conrado Blanco)

La madrugada del 21 de febrero de 2011 nos dejaba Odón Alonso Ordás, uno de los más importantes directores de orquesta de la segunda mitad del siglo XX.
Había nacido en La Bañeza el 28 de febrero de 1925, heredando las cualidades musicales de su padre, el también paisano Odón Alonso González, y creciendo rodeado de cariño y formación artística.
Aquí despertó al descubrimiento y disfrute de las primeras notas y escalas musicales, y tuvo sus inicios en el aprendizaje de piano. Pero Odón Alonso Ordás tenía capacidades para volar alto y lejos, cualidades a las que se sumó el apoyo y conocimientos de su familia para que explorara campos más universales, y “Odonines” no defraudó.
Con trabajo, constancia, estudio y las mejores calificaciones en el conservatorio superior, consiguió un currículo envidiable que más tarde le facilitaría el acceso a puestos importantes, como la dirección musical del Teatro de la Zarzuela, la dirección del Coro de Radio Nacional de España, la dirección de la Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE, la dirección de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico, y otros muchos.
Los premios y reconocimientos a lo largo de su vida profesional, procedentes de diferentes países del mundo, se sucedían con frecuencia, llegando al centenar; entre ellos se encuentran encomiendas, medallas, insignias, placas, títulos, diplomas… reconocimientos que, contra lo que se pudiera creer, acrecentaban su humildad, sencillez y bonhomía.
Siempre que su agenda se lo permitía, se acercaba a León, su segunda residencia, o a La Bañeza, su ciudad natal, para atender los requerimientos musicales que se le solicitaban, recibir los reconocimientos o ser homenajeado por sus paisanos, orgullosos de este hijo ilustre que llevó el gentilicio de su ciudad natal a lo largo y ancho de los continentes.
Gran amigo de Conrado Blanco desde la infancia en la que les unía el interés por la cultura, lo bañezano, el conocimiento y el saber, además de los temas de dulces y confitería, pues era el medio en los que los dos se desenvolvían.
Ya de mayores, sus encuentros continuaban, aunque menos frecuentes por razones obvias de la agenda del maestro Odón. Siempre que era posible y Odón tenía disponibilidad de tiempo, Conrado organizaba encuentros o reconocimientos a su amigo “Odonines”.
He querido destacar en el titular lo de “Bañezano Universal” por un doble motivo, primero porque es verdad, Odón Alonso era un director conocido en todos los países, y segundo porque es la leyenda que consta en el diploma de uno de los  reconocimiento que la Casa de León en Madrid le brindó en la capital de España.
Los bañezanos tenemos motivos para estar orgullosos de este hijo ilustre, razón por la que se le han realizado homenajes y nombramientos como ser el primer “Bañezano del año” o poner su nombre a una calle, además de reconocimientos y conferencias en su honor.
Un paso más  que contribuye al homenaje póstumo a este bañezano universal, que agranda el elenco de tantos otros bañezanos que lo son o fueron y contribuyen al engrandecimiento de nuestra historia, lo constituyen dos publicaciones de lujo que recientemente ha realizado la Fundación Conrado Blanco. Se trata de la edición  de “Odón Alonso y la música de su tiempo”, obra de Fernando Pérez Ruano, biógrafo del maestro, el cual, gracias al profundo conocimiento que tiene de su persona y obra, nos trae a la memoria y perpetúa en el futuro todo lo que ha hecho a lo largo de su vida.
Con motivo del décimo aniversario de su fallecimiento y como muestra de admiración y reconocimiento, la fundación publica un nuevo libro dedicado a su hijo ilustre, titulado “El maestro Odón Alonso en el recuerdo. El hombre, el músico, el artista”. En él, Ruano nos adentra en la faceta humana de Odón y nos acerca los testimonios de compositores, directores, críticos musicales, intérpretes y músicos que a lo largo su vida trataron personal o profesionalmente al maestro.
Estas dos obras son fruto de la investigación y de la profunda y minuciosa dedicación por parte de Ruano, a las que consagró varios años de su vida, siempre alentado por el trato afable y sencillez de Odón.
Odón Alonso siempre estará en nuestra memoria y reconocimiento, pues forma parte de nuestra gran historia; agradecimiento a Fernando Pérez Ruano, doctor, musicólogo, compositor, biógrafo e investigador que ha hecho y hace posible que los bañezanos conozcamos mejor al maestro Odón que es orgullo de nuestra tierra.

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