Publicidad
12 jun 2020

Compartir

MENSAJE DE SALUDO A LA DIÓCESIS DE ASTORGA del Obispo Electo Mons. Jesús Fernández González
Mons-Jesús-Fernández-González

Al Administrador Diocesano de la Diócesis de Astorga, a los sacerdotes, a los consagrados/as, a los seminaristas y a los fieles laicos.

+ Jesús, Obispo electo de Astorga

Queridos hermanos y hermanas en el Señor Jesucristo:
Enterado de mi designación como Obispo de esa querida Diócesis de Astorga por S.S. el Papa Francisco, deseo hacer llegar al Administrador Diocesano, D. José Luis Castro Pérez, y a toda la comunidad diocesana un saludo lleno de afecto fraternal. Mi consagración a Dios y mi servicio eclesial por el ministerio episcopal se dirigen desde ahora a esa Iglesia particular. Con el temor y temblor propios del que es consciente de su fragilidad, pero también desde la confianza que da saber que el Señor nunca abandona a los que llama a su servicio, os ofrezco desde este momento mi persona y mi servicio.
Mi pensamiento y mi corazón se aproximan en primer lugar a los pobres y enfermos, los preferidos del Señor y, en especial, a aquellos que han visto agravada su situación por la pandemia que venimos sufriendo durante estos últimos meses: los enfermos afectados por el COVID-19 y otras enfermedades crónicas, los discapacitados, aquellos que lloran a sus seres más queridos de los que ni siquiera pudieron despedirse, los que carecen de hogar, los que no tienen trabajo ni recursos económicos para vivir una vida digna, las personas que viven en la soledad, los emigrantes y refugiados… Un corazón discipular que quiere latir al unísono con el del Buen Samaritano, no puede por menos de conmoverse y trazar un camino que pase a su lado para ayudarles a levantarse y acompañarles a la posada de la inclusión, de la fe, de la vida comunitaria y eclesial.
Muchos de vosotros, queridos diocesanos, tenéis este corazón y vivís este compromiso. Os imagino en las numerosas Cáritas parroquiales e interparroquiales, en los hospitales, en las residencias de ancianos… Cargáis sobre vuestros hombros a todos los heridos que encontráis en el camino. Sois para la sociedad y para la Iglesia un ejemplo a seguir. Que Dios os lo pague. ¡Muchas gracias!
Con afecto fraternal, quiero saludaros también a vosotros sacerdotes y, en particular, a los mayores y enfermos que nos sostenéis con vuestra oración y servicio permanente, al Cabildo catedral, a las comunidades religiosas y demás institutos de Vida Consagrada, a los seminaristas y a los miembros de los movimientos, asociaciones y grupos de Apostolado Seglar. En mi condición de pastor de la grey astorgana, me sitúo ya a vuestro lado y os convoco para edificar una Iglesia cada día más espiritual y evangélica, más misericordiosa y misionera, más sinodal y esperanzada; también para colaborar con el Señor en la transformación de este mundo herido por la injusticia y la desigualdad.
Pongo mi persona y ministerio en las manos del Señor, confiando en vuestras oraciones y en la intercesión de la Santísima Virgen y de nuestro Patrono Sto. Toribio. Podéis contar también con mis plegarias, en las que pediré de un modo especial la pronta recuperación de nuestro querido Obispo Emérito Mons. Camilo Lorenzo. Espero encontrarme pronto con vosotros, junto a la tumba de mi predecesor, el amado y añorado Mons. Juan Antonio Menéndez. Que el Señor os bendiga. Un saludo fraterno.

Sin comentarios
La Hacienda
Telenauto
Covabet
Falmar
Manos Unidas
Cáritas
El Adelanto Bañezano mas de 80 años con  La Bañeza

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR