Publicidad
29 ago 2018

Compartir

El obispo de Córdoba exaltó la humildad de D. Ángel Riesco como fundamento de su santidad
Mercedes-Moratinos_el_obispo-de-Córdoba-Demetrio-Fernández_y_Emilia-Estévez(Joaquín)

Es encomiable el esfuerzo que el Instituto de la Misioneras Apostólicas de la Caridad está llevando a cabo para difundir la imagen de su fundador, D. Ángel Riesco, con motivo del 60º aniversario de su ordenación episcopal. En esta ocasión, una nueva conferencia, celebrada durante la tarde del miércoles 22 de agosto en el salón de actos del Centro Cultural de las Tierras Bañezanas, fue el acto escogido para seguir ahondando en la vertiente humana y espiritual de este personaje tan ligado a La Bañeza y cuyo proceso de canonización está dando sus últimos pasos en Roma.
La charla tuvo como ponente al obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, quien, con un lenguaje cercano y claro y una argumentación sólida, serena y lúcida, quiso venir desde el otro extremo de la península para arrojar más luz sobre la vida y la obra del religioso oriundo de Bercianos de Vidriales a los fieles bañezanos que acudieron en buen número a escuchar sus palabras.
Bajo el título “D. Ángel Riesco. La humildad, fundamento de la santidad”, el prelado cordobés, de todas las virtudes heroicas que jalonaron la vida de D. Ángel, destacó la de la humildad atendiendo “al camino por el que lo llevó Dios”. Al respecto, Fernández hizo hincapié en “su vida ascendente, definida por el despliegue de una actividad y un influjo inmenso en sus años en La Bañeza y Astorga”, trayectoria que, “en lugar de encumbrarlo”, se vio truncada cuando fue nombrado obispo, “iniciándose un despojamiento progresivo que caracterizó el resto de su vida”. Recogiendo el testimonio de Santa Teresa cuando apunta que la humildad es el propio conocimiento, así como el andar en verdad, dándonos cuenta de que en realidad no somos nada, el obispo afirmó que para ser humilde hay que haber atravesado un camino de humillación y, en este sentido, apuntó que “D. Ángel, en su camino de despojamiento, estuvo expuesto a situaciones de humildad superlativa, ante las que interpuso otro rasgo de dicha virtud: la obediencia”. Gracias a este proceso de vaciamiento que vivió en la segunda etapa de su vida, prosiguió, “Dios lo ha exaltado, llamándolo al episcopado para que fuera santo, ya que en la humildad se fundamentan el resto de las virtudes que se requieren para alcanzar santidad”.
Con el fin de que las enseñanzas de D. Ángel se tradujeran en un modelo a seguir por los asistentes a la conferencia, en la segunda parte de su charla Fernández se refirió a la exhortación apostólica “Gaudete et exultate”, en la que el papa Francisco llama a todos los cristianos a la santidad. En concreto, fijó su atención en los cinco peligros de nuestro tiempo que impiden emprender el camino hacia dicha meta. En primer lugar alertó sobre la ansiedad nerviosa que genera violencia, contraponiéndola a la serenidad, paciencia y mansedumbre que manifestó en su vida el fundador de El Adelanto Bañezano. A continuación advirtió sobre la negatividad y la tristeza, contra la que D. Ángel antepuso un voto de alegría como anticipo de la victoria de Cristo en su resurrección. Seguidamente razonó sobre los riesgos del abandono consumista y la dejadez. A cambio de éstas últimas, afirmó que el obispo auxiliar de Oviedo y titular de Tudela se definió por su audacia y fervor, así como por“su arrojo de no contemplar los acontecimientos desde fuera y sumarse a ellos con iniciativa: una de las claves por las que no fue entendido”. Al hilo de este punto, el prelado pidió a los asistentes que ni se dejaran ni se abandonaran, aunque la Iglesia parezca vivir un invierno, “puesto que Dios nos está llamando a una nueva primavera”. La denuncia del individualismo resultó el cuarto de los peligros, ya que “la santidad se consigue en comunidad” y, por último, atacó a las falsas espiritualidades “que llevan a la disolución de la persona”, apostando por la oración verdadera y la espiritualidad cristiana, “recia, profunda y constante”, de la que D. Ángel fue un ejemplo destacado.
Para terminar, Fernández, también miembro de la Congregación para las Causas de los Santos desde enero de este año, contó qué hace dicha institución con aquéllos que se encuentran en proceso de ser canonizados. En lo que concierne a D. Ángel, éste marcha por buen camino, a pesar de que las causas transcurren con lentitud. Después de haber sido presentada la positio, en la recta final arranca una fase en la que los padres de la congregación emiten juicios y preguntas, y donde se estudian una por una las virtudes del candidato. Retornando a la humildad de D. Ángel, aseguró que cuando se presenta una de estas virtudes heroicas las demás vienen en racimo, y confió en que pronto pueda ser llamado venerable por todos.
Una misa en la iglesia de Santa María, presidida por el propio obispo, puso el punto final a su visita a La Bañeza.

Joaquín

Sin comentarios
La Hacienda
Telenauto
Covabet
Falmar
Manos Unidas
Cáritas
El Adelanto Bañezano mas de 80 años con  La Bañeza

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR