Publicidad
12 ago 2018

Compartir

Los versos, la música y los vencejos volvieron al Castillo de Palacios
Organizadores_poetas_músicos_premiado_y_presentadores_de_Poesía-para-Vencejos(Eugenio-Fernández)

En una tarde de mucho calor y donde apenas se notó la brisa que habitualmente acompaña el evento, aunque sí se vieron a los vencejos sobrevolando el patio de armas del castillo de los Bazán en Palacios de la Valduerna ‒un imponente recinto exuberante de vegetación y ocupado en su mayor parte por los centenares de personas que acudieron‒, en la tarde del domingo 5 de agosto se celebró la XXXIII edición del certamen Poesía para Vencejos, sin lugar a dudas de los más señeros e importantes de cuantos tienen lugar en la comunidad castellano y leonesa, gracias al esfuerzo y desvelo de su promotor, el profesor jubilado Felipe P. Pollán.
Al inicio del acto, que presentaron la escritora y poeta Manuela Vidal y el director de este semanario, Tista Rubio, la música de Bañezaina animó al público presente antes de dar paso a las intervenciones de los poetas Adolfo Alonso, Concha González, Rafael Ángel García, Sol Gómez, Alba Flores y Antonio Manilla, y los músicos Miguel Ángel Viñuela (teclado) y Ana Sarmiento (voz), quienes fueron desgranando hermosos versos y canciones que la concurrencia escuchó en respetuoso silencio, aplaudiendo cada una de las intervenciones.
No faltaron los recuerdos a la persona que presentó el certamen durante muchos años, el astorgano Martín Martínez, ni al promotor del Premio Internacional de Poesía Conrado Blanco, cuya presencia formaba parte indisoluble del mismo.
Después de que Pollán leyera el acta del jurado, Luisa Arias, secretaria de la Fundación Conrado Blanco, hizo entrega del XXX Premio Conrado Blanco ‒dotado con 1.500 euros y diploma‒ al valenciano Blas Muñoz, quien lo recibió con gratitud y emoción, al igual que los regalos que le hicieron otros miembros de la Fundación en el escenario, pasando a leer el poema ganador a continuación.
Tradición, palabra y música se fundieron en un entorno sin parangón para volver a evocar vivencias, sentimientos, nostalgias y sensaciones que los entregados espectadores agradecieron encarecidamente.
Para finalizar, el dueño del castillo entregó un detalle de cerámica de barro de Jiménez de Jamuz a todos los que habían participado, quienes, por primera vez en el devenir del reconocido certamen, se hicieron una “foto de familia” antes de bajar a conversar con cuantos quisieron acercarse a ellos en el espectacular entorno poblado como nunca de un verdor que fue muy comentado.

Sin comentarios
La Hacienda
Telenauto
Covabet
Falmar
Manos Unidas
Cáritas
El Adelanto Bañezano mas de 80 años con  La Bañeza

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR