Publicidad
19 may 2018

Compartir

Felicidad o Frenesí

Marta del Riego Anta

Mi abuela pasaba el día en un triángulo formado por el mirador de su casa, la calle del Reloj y la plaza Mayor, y como mucho se aventuraba hasta su huerta junto al Órbigo. Mi abuela charlaba con sus paisanos y veía todos los días el mismo horizonte desde su ventana. Y era bastante feliz.
Yo me levanto por la mañana con la animosa banda sonora de los informativos radiofónicos sobre el procés, casos de corrupción y masacres en Siria. Después, salgo a la calle y enfilo los cuarenta minutos a pie que me separan de mi trabajo y paso del ambiente de barrio –vecinos paseando a sus perros, el vendedor de la ONCE‒ a las hordas de turistas que salen de las pensiones cerca de Sol; a los funcionarios que se dirigen apresuradamente –siempre llegan tarde‒ a sus edificios oficiales; a los coches blindados que entran en esos edificios; a los rumanos que piden limosna en el mismo semáforo y fingen –todos los miembros de la familia‒ estar lisiados y caminan con las muletas al hombro hasta que llegan a su espacio asignado y comienzan a renquear; al español aseado de mediana edad que también pide limosna, de rodillas y con un elegante perro –sentía lástima por él hasta que un día le escuché amenazar de muerte a una ciega que le hacía la competencia unos metros más allá‒;

……………..Puede leer el artículo completo en nuestra edición impresa)

@martadelriego
Superheroína del noroeste.blogspot.com

Sin comentarios
La Hacienda
Telenauto
Covabet
Falmar
Manos Unidas
Cáritas
El Adelanto Bañezano mas de 80 años con  La Bañeza

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR