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09 dic 2017

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Alfonso Reyes publica “El viajero de aquel agosto”
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Después de que en 2005 sacara a la luz el libro “Crónicas negras de cualquier ciudad”, en 2006 “La herida de los amantes” y en 2011 “Alubias a la bañezana”, Alfonso Reyes vuelve a la narrativa con “El viajero de aquel agosto”, un relato que sorprenderá y que resume así: “en la semana de las fiestas patronales de La Bañeza, un forastero (Lucas Castro Soria, alias Sandokán), hace acto de presencia en la ciudad a orillas del río Tuerto. Es atractivo, viste bien y navega en un coche raza Ferrari que pide vista de ojos y codicia de corazón. Ni por asomo el forastero sabe que en La Bañeza terminará su vida, pues en dicha ciudad y en la semana de sus fiestas patronales se cerrará una herida de traición, hecha por él mismo, diez años atrás, en una imaginaria ciudad del Sur, cerca del Estrecho. Cosas del destino, que siempre se cumple. En la ciudad, nadie conoce al forastero, pero lo delata un tatuaje que lleva en la planta de sus pies: un pequeño dragón y una frase: Nacido para caminar. Son las señas que un bañezano, Francisco Peñaranda Montes, Califa de La Bañeza, ha dejado a su hermana antes de morir por un cáncer terminal. La aguja del destino coserá todo, y lo coserá perfectamente”.
El viajero de aquel agosto es una historia cruda, negra y criminal, de traición y venganza, donde cantaores flamencos sin mucha estrella, proxenetas convertidos en alcaldes corruptos, jovencitas que soñaron con lamer toda la nata del pastel de la fama pero terminaron en un club de carretera, madames vestidas con lentejuelas y mucho oro, inmigrantes ilegales que soñaron con meterle mano al culo de Europa y terminaron de matones, se cruzan entre sí. Con los imaginarios personajes, algunos reales, de la España de Blanco y Negro de entonces, como son Lola Flores, Antonio González El Pescailla, un torero imaginario, que tuvo que matar un toro en los jardines del Parador donde se hospedaba (ya que el morlaco se había escapado de las cuadras), y la fugaz aparición de su eminencia el obispo de Astorga. Una historia folclórica, una novela cañí que rezuma España por los cuatro costados.

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