Publicidad
27 Ene 2014

Compartir

Los indicadores de la ciudad-mercado

Antonio Odón Alonso – Pintor, escultor y músico

La grandeza de una ciudad se refleja en una serie de indicadores desde sus orígenes hasta nuestros tiempos. ¿Por qué este territorio y no otro es el escogido para la vida colectiva?. El agua es la vida y a su lado todo es fértil. El territorio de lo que hoy es La Bañeza era un espacio donde los ríos y sus zayas, y los cauces que regaban, eran propios para desarrollar las actividades del grupo. Primero los Castros de Sacaojos o Regueras, luego el monasterio de Sancti Salvatoris en el espacio sagrado del “Monte Urba”, después el Convento de Carmelitas. Estos elementos hacen diferente el espacio escénico que hoy llamamos Bañeza. Ese espacio donde los habitantes deciden reunirse para comprar y vender, y que, poco a poco, va formado un espacio organizado para la compra-venta y el trueque, donde los mercaderes nómadas se asientan en pequeñas casetas que, con el beneficio de comercio, se convertirán en casas con locales comerciales.
El ferrocarril en 1895 es otro gran indicador de prosperidad. Los comerciantes podían vender los productos de estas tierras en lugares alejados y el tren es la forma de llegar a los mercados. Hay que asociarse. La Exportadora Bañezana marca otro momento. Almacenes, comercios, industrias. Así llegamos a la ciudad-mercado que camina hacia el futuro segura de sí misma.
El tren lleva los productos a los mercados lejanos y el autobús de línea acerca a los compradores al mercado local que se convierte un poco en la Ciudad de los Prodigios, en el Macondo leonés. Ciudad, por concesión real, que mira a Madrid. La Azucarera cierra un círculo de transformación y elaboración de productos. La Empresa Ramos es el elemento esencial para que se venga aquí y no a otra parte durante buena parte del siglo XX. Con todos estos indicadores, y sobre todo con las personas emprendedoras que mueven los hilos de la trama de la ciudad-mercado, se teje una urbe dinámica que necesita medios de comunicación para canalizar la materia económica, social y cultural que surge de ella. Aparecen  periódicos como El Jaleo, La Democracia o La Opinión, en un afán de comunicación sin precedentes.
En 1932 surge El Adelanto, al amparo de la Parroquia de Santa María y que, poco a poco, se consolidaría como el elemento de comunicación de los bañezanos de dentro y de fuera de la ciudad. Nadie se muere si su esquela no sale en El Adelanto, nada sucede si no se toma nota en sus columnas. En otro momento habrá que contar la historia de todas las personas que han hecho posible El Adelanto Bañezano hasta llegar a hoy. Ahora solo quiero citar las preciosas cifras que lo honran: 4.000 números a lo largo de 82 años, desde 1932 hasta 2014. Dentro de unos años, cuando llegue al número 5.000, los 100 años o muchos más. Alguien escribirá las crónicas y nosotros solo seremos unos nombres en el recuerdo. Yo figuraré como el Bañezano del Año  2013. Enhorabuena “Adelanto” por estos 4.000 números.

Sin comentarios
ASISA
Telenauto
Covabet
Falmar
Manos Unidas
Cáritas
El Adelanto Bañezano mas de 80 años con  La Bañeza

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies