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Hasta aquí puedo contar
Cambios
Marta del Riego Anta Creo que en la vida hay momentos de cambio y que debemos aprovecharlos. Turning point, wendepunkt. Hay que pararse a pensar, echar la vista atrás y preguntarse: ¿es esto lo que yo quiero? ¿Y es esto lo que quiero que siga siendo? A veces tú los...
Carta de amor
Marta del Riego Anta Quería escribir una carta a mi padre, a un hombre bueno. Y pensé, qué le interesa a la gente una carta a mi padre. Quería escribir una carta a la gente que leyera la carta a mi padre, al hombre bueno. Y pensé, qué le interesa...
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Carnaval dentro de un armario
Marta del Riego Anta Hay tres niños vestidos con trajes largos y bolsos de colores, cada uno tocado con un sombrero, uno tiene plumas, el otro, flores, el último, un largo velo. Están muy serios en un patio cuajado de enredaderas y hortensias. No sabemos muy bien a qué época...
Mis agendas rojas
Marta del Riego Anta Cuando me fui de Vanity Fair me deshice de mis agendas. No de mis cuadernos, claro, los cuadernos que llevo a las entrevistas en los que apunto –con letra que luego me cuesta descifrar‒ detalles más allá de las preguntas: si el tipo mueve una ceja,...
La esencia de las cosas
Marta del Riego Anta Hay algo muy especial, muy esencial, en conversar con un labrador junto a sus tierras o su granja o la puerta de su casa. No es igual que conversar con un vecino del barrio o con la tendera o con un compañero de trabajo con el...
La Bañeza, ciudad sin ley
Marta del Riego Anta Cuando vivía en Londres veía a los bobbies con su curioso uniforme y su aspecto –aparentemente‒ inofensivo paseando entre los edificios victorianos. En Berlín, die Polizei patrullaba vestida de verde chillón –ahora se han pasado al azul‒ por todas partes. En Madrid, cada vez que cruzo...
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La hora oscura
Marta del Riego Anta Todo sucedió porque una noche me entró la impaciencia nocturna, tenía que escribir mi columna navideña para El Adelanto y no se me ocurría nada. Abrí sigilosamente la puerta de la habitación de Martín, que aún no se había dormido. “Martín, ¿qué es para ti la...
El director de la dirección
Marta del Riego Anta Voy al auditorio con un amigo a un concierto de violín y piano. Bach, Beethoven y Sarasate. Mi amigo es economista, con rango de jefe en una gran empresa. En el intermedio, entre la perfección de Bach y la locura de Sarasate, me cuenta sus cuitas....
No conozca a su escritor favorito
Marta del Riego Anta Por mi trabajo, a menudo tengo la posibilidad de conocer a mis escritores favoritos. Pero me da miedo. Miedo a encontrarme con un personaje irritable e irritante que destroce la imagen que me he forjado de él y me arranque de cuajo la pasión por seguir...
La fotógrafa prodigiosa
Marta del Riego Anta “La primera vez que fotografié un partido de fútbol lo hice con mi padre, que era fotógrafo. Él se puso en una portería y yo en otra. Pero en cuanto me vieron en el campo empezaron los silbidos y los pitidos. Lo que yo escuché ahí…...
Hoy no voy a hablar de Cataluña
Marta del Riego Anta Hoy no voy a hablar de Cataluña. A pesar de que el otro día escuché en el Metro una conversación en la que se coló esa palabra. Dos chicas en mi vagón, flequillo, camisetas y deportivas retro, “Todo es culpa de la Constitución”, dijo una de...
Taxistas y teleseries
Marta del Riego Anta “Manolo, vente pa’cá que estamos tres filas en el patio”, se escuchó por el teléfono del taxi. “Tengo un servicio, voy en cuanto descargue”, contestó el taxista. Eran las once de una noche templada de septiembre. Pensé: soy una mercancía que hay que descargar. El taxista...
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